Zermatt es muy conocido, pero no tanto sus entrañas fuera de la estación de esquí. Con las pieles puestas las posibilidades que nos permite este lugar son innumerables. Día tras otro cuando la meteorología lo ha permitido, hemos ido encontrando y decidiendo nuevos objetivos. Líneas que rara vez se pueden hacer, pero que con una primavera tan buena han sido accesibles. Hielo y rocas finalmente escondidas debajo del manto que no ha parado de precipitar hasta el final.